24 sept. 2017

Algunas verdades y mentiras sobre el suicidio

  [Hay una cantidad de TW que no puedo evitar de ninguna forma (depresión, bipolaridad, discriminaciones varias, autolesiones, suicidio). Y aviso de que no he estudiado ni psicología ni medicina, la información que tengo para hablar de esto son experiencias personales y datos de prensa. Llevo queriendo escribir un texto así desde que tenía 15 años. Así que espero que sirva de algo].
    El principal motor de este texto es que seguramente las personas que tienen pensamientos suicidas, que se han intentado suicidar o que van a hacerlo no son como tú piensas. Sobre todo, si la imagen que tienes de tales personas la has sacado de series de televisión, películas, cultura popular en general. Y lo digo porque tal vez tienes en mente a una adolescente emo que viste con colores oscuros, se corta los brazos y escucha música que considerarías deprimente. Y no, no va por ahí los tiros. Así que aquí dejo este texto con datos que puedes contrastar en los enlaces finales.
Algunas personas tienen
como prototipo de suicida
al adolescente emo o gótico
    Primer dato. El suicidio es la causa de muerte externa más común en España, por delante de los accidentes de tráfico. Supongo que has conocido a gente que haya tenido algún accidente de tráfico, aunque haya salido ileso. Y es un problema del que hablan todo el día en televisión, y hay fondos públicos, y ayudas, y planes para mejorar carreteras y seguridad vial. Pues bueno, ahora compáralo con el suicidio. Calcula que por cada suicidio hay unos veinte intentos, y que no toda persona con ideaciones suicidas lo intenta. Lo que tenemos al final es un problema de salud pública de la que todo el mundo pasa, tanto instituciones como personas individuales, porque se ha convertido en un tabú absurdo. Y también tenemos un problema que afecta a toda clase de personas, no solo a la imagen que nos han enseñado. La gente a tu alrededor tiene más probabilidades de suicidarse que de morir en un accidente de tráfico.
    Segundo dato. Se cree que el 90% de los suicidios están relacionados con alguna enfermedad mental. Las que, por cierto, también son un puñetero tema tabú. Tener depresión, bipolaridad, trastorno límite de personalidad, son factores que aumentan el riesgo de suicidio. Mientras tanto, en Twitter y demás redes sociales tenemos chistes sobre suicidio y enfermedades mentales, memes sobre suicidio y enfermedades mentales y un desconocimiento total sobre suicidio y enfermedades mentales. Y no es porque sean cosas poco comunes: la depresión afecta a un 5% de la población española actualmente, aunque se calcula que hasta el 15% lo tendrá en algún momento de su vida; la bipolaridad al 2%, y se calcula que un 15% de pacientes bipolares se suicidan; el trastorno límite de personalidad afecta de nuevo a otro 2% de la población, y sigue siendo un tema bastante desconocido. Y no, no son como te los pintan en las películas. Por poner ejemplos, una persona depresiva no se pasa todo el día llorando; puede salir de fiesta, puede fingir, pero también puede ser incapaz de salir de la cama, de ducharse o de hacer cualquier tarea cotidiana. No son aspectos que se estén reflejando bien en la cultura popular. Y ah, no, tener una enfermedad mental no te vuelve un criminal ni te predispone a realizar actos violentos, por cierto. Así que si conocéis a cualquier persona con problemas, lo que tendréis que hacer es escuchar, ayudar y pedir ayuda de profesionales si la necesita. 
   Por otra parte, los suicidios se relacionan también con el consumo de alcohol o drogas, sentirse aislando socialmente, tener una enfermedad crónica o tener algún factor de vida estresante, como puede ser el despido, la ruptura de pareja, etc. Hay que tener en cuenta que los factores pueden darse conjuntamente: que alguien con una enfermedad mental, aislado socialmente y a quien hayan despedido se suicide. 
    Tercer dato. Las autolesiones no tienen por qué estar relacionadas con intentos de suicidio. De hecho, las autolesiones no se basan simplemente en cortarse las venas, que es en lo que piensa todo el mundo. Dar puñetazos a paredes, arrancarse el pelo, quemarse, negarse a comer o hacerlo en exceso también son autolesiones y seguramente nadie que vea a otra persona dando puñetazos a una pared piense que se va a suicidar. Por otra parte, se ha acusado a las personas que se autolesionan de querer llamar la atención, y ahí está la clave: que si se autolesionan tiene un problema y necesitarán ayuda, así que la «llamada de atención» está más que justificada. Y sí, a veces es por eso. Pero muchas otras personas ocultan las autolesiones, y es la forma que tienen de liberar pensamientos negativos, ansiedad o furia contra ellos mismos. Son actos peligrosos y deberían evitarse, pero no de la forma absurda en las que lo trata la sociedad, como «eso es de cobardes» o «son masocas». Porque no es de cobardes, y si lo fuera, qué cojones importaría, tenemos que ayudar a que la gente se cuide. Y dejad de utilizar «masoquista» como insulto de una vez, por Zeus.
La religión puede tanto ayudar a prevenir el
suicidio como a causarlo (pese a considerarlo
pecado, por ejemplo). Por ejemplo, ni creyentes
ni ateos se libran de ser tránsfobos o, 
de lo contrario, de ser LGBTfriendly. 
    Cuarto dato. Los hombres se suicidan más, sí, porque recurren a métodos más violentos, lo que se puede relacionar con cómo han sido educados por la sociedad (a ser más agresivos, violentos, ambiciosos). Pero las mujeres lo intentan tres veces más que ellos, por cierto. Y en ciertos colectivos históricamente marginados, como puede ser el colectivo LGBT y dentro de este, las personas trans, se tiene mayores porcentajes de ideaciones suicidas, intentos de suicidio y suicidios consumados. De hecho, se calcula que el 40% de las personas trans se han intentado suicidar. Y no por ser trans, sino por la presión que reciben de la sociedad. Así que, sí, la discriminación, el bullying en los colegios y el acoso laboral también matan. Os lo señalo porque páginas como Actuall (web cristiana de una ideología parecida a Intereconomía o 13TV) dicen que las personas trans se suicidan porque están enfermas. Y yo os digo que sí, que tienen más probabilidades de desarrollar depresión por culpa de gente como la de Actuall, no por ser quienes son. Sino por los puñeteros intolerantes. Así que, literalmente, los prejuicios y las intolerancias de la sociedad están haciendo que la gente enferme.
    Quinto dato. Se ha dicho a menudo que hablar del suicidio provoca más suicidios. Es una verdad a medias. Hablar de la forma incorrecta del suicidio puede provocar suicidios (dar datos escabrosos, especificar el método, etc.). Sin embargo, no hablar del suicidio solamente provoca incomprensión y silencio, de modo que las personas con ideaciones suicidas pueden sentirse intimidadas, con miedo, débiles o culpables a la hora de pedir ayuda. Formar más a médicos, profesores, a la gente de a pie, sin especificar profesión, sobre el suicidio, sus características, causas, rasgos, puede prevenirlo.
    Sexto dato. No sé si he dejado claro que las enfermedades mentales pueden afectar a cualquiera y las ideaciones suicidas las puede tener cualquiera. Puedes tener buena relación con la familia, amigos, pareja, perro, gato, casa, trabajo, futuro, dinero, salud física y tener depresión, o ser bipolar, o cualquier otra cosa. Y si la tienes y te dicen que por qué si nunca has sufrido ni tienes traumas ni nada, no te sientas culpable. Es como decir a alguien que para tener una gripe antes tiene que tener un catarro, esto no funciona así. Y si te quieres suicidar teniendo familia, amigos, pareja, perro, gato, casa, trabajo, futuro, dinero y salud física, tampoco es tu culpa. Ni te pueden decir que una única razón externa no es causa suficiente para que sientas lo que sientes (por ejemplo, perder el trabajo). Lo que sientes es válido. Pero ve a buscar ayuda. Por favor. Aunque sea difícil y la gente meta la pata con estos temas.

    Creo que con estos datos ya tienes una visión un poco amplia sobre el tema, así que aquí lo dejo. Estoy disponible por un montón de redes sociales, y por ahí (Twitter, Youtube, Blogger) soy SarAusten, así que me puedes contactar por donde quieras, también para corregir algún error que encuentres. Y en fin. Cuídate. Por favor.
    PD. A día de hoy, no se tienen datos sobre personas no binarias. Lo digo porque solo he diferenciado hombres, mujeres y “personas trans” en su conjunto, sin diferenciar si son hombres trans, mujeres trans o trans no binaries. Lo siento. En los datos totales, no se especifican distinciones, solamente el binomio hombre-mujer.
    Links:
http://www.elmundo.es/sociedad/2015/12/30/5682ca5322601d8c0f8b4632.html
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/03/16/neurociencia/1268753713.html
https://elpais.com/diario/2006/09/05/salud/1157407204_850215.html 

17 oct. 2016

Breve crítica a los profesores desalmados

Si alguna vez doy clase y comienzo a insultar o criticar destructivamente a mis alumnos, quien lea esto tendrá el derecho de darme una bofetada si anteriormente me avisa de lo que estoy haciendo y no reacciono.
Los profesores son aquellas personas que te deben acompañar y guiar en el aprendizaje porque, que yo sepa, no se nace sabiéndolo todo. Eso sí, hay profesores que consideran que esto que acabo de decir es falso, profesores que consideran que si no lo sabes todo no es por culpa de tu educación anterior, que puede haber sido realmente desastrosa, ni culpa de que seas humano (los humanos no tenemos una memoria perfecta ni nos coordinamos siempre al cien por cien [el que jamás se haya caído que tire la primera piedra], ni tan siquiera podemos razonar siempre bien [por cansancio, emociones o despistes, qué más da]). Para algunos profesores, lo haces mal porque eres idiota y torpe y no has estudiado lo que, por cierto, ni tan siquiera sabías que existía.
Profesores que te odiarán porque no te ha dado tiempo a
leerte todos los libros que tienes en tu biblioteca
Pues bien, señores profesores, si somos un desastre, seamos inteligentes o no, no hace falta que empleen las palabras y expresiones «es un horror, desastre, horrible, fatal, impresionantemente mal, eres un peligro, horroroso, horripilante, bufbufbufmadremía». Si a un alumno le señalas que algo está mal, ya pilla la «indirecta» (intento pensar que están creyendo que «está mal» es un indirecta y que creen decir lo mismo, pero directamente, con palabras «horripilantes», aunque a mí me parece añadir un toque de desprecio innecesario). No hace falta introducir más adjetivos negativos, casi todos sinónimos, poniendo la zancadilla al alumno para que pierda el equilibrio de sus emociones y de su alma. No hace falta ponerlo en evidencia delante de todo el mundo diciendo que es un «inútil», sino señalar los errores cometidos de forma suave para no asustar al alumno del fondo que agacha la cabeza por la timidez y el temor que tiene a preguntar sus dudas.
Cuando un profesor es agresivo, los defensores dicen que es «autoritario» y que tiene «problemas personales». Si un alumno se comporta como él, es un maleducado que comete mil millones de errores y falta el respeto. La autoridad, señores, no da pie a tratar peor a los que están por debajo, ojo, pues esos a los que pisotean siguen siendo seres humanos con sentimientos y no piedras.
Los profesores deberían motivar, no desmotivar a sus alumnos con humillaciones innecesarias. Si tienen un torpe delante, como yo, que inspiren y espiren y piensen en ellos mismos cuando no sabía todo lo que saben hoy, a ver qué tal les iba, a ver si se metían con ellos injustamente aunque se esforzaran por aprender.
Ojo, profesores buenos también hay: bromistas para que entiendas lo que explican, los que ponen tanta pasión que te arrastran detrás de ellos, los que piensan cómo mejorar sus explicaciones, los que se quedan noches trabajando para sus alumnos, los que dan ánimos. Sin embargo, esta entrada odiosa va para los desalmados: los que no tienen alma y prueba a ver si la de sus alumnos es redonda y con una patada puede rodar como un balón.
Notita maléfica: Si os metéis con alguien puede que en el futuro sea vengativo o que tenga poder y se niegue a ayudar por los desprecios que hicisteis. Cruzad los dedos para que vuestros alumnos tengan alma y ética.
Atentamente y sin cariño,
Karma.