29 ene. 2015

Pansexualidad en «entrevistas» amigables

[Nota previa: He conversado con tantas personas que me han contado sus problemas por el mero hecho de ser ellas mismas o pensar lo que piensan que decidí que alguien más debía saberlo. Siento la necesidad de demostrar al mundo que todos los demás seres humanos son eso, humanos, y que no hay razón para discriminarlos. Por lo tanto, intento conversar con aquellos que son personas magníficas y, aún así, la sociedad intenta aplastarlas por una u otra razón. Hoy os traigo a una pansexual para que os desmienta los mitos sobre su orientación sexual.
Estoy dispuesta a conversar (informalmente, de ahí que entrevista aparezca entre comillas) con cualquiera que quiera contarme su historia (incluso si quiere hacerlo de forma anónima). Mi correo (sarausten@hotmail.es) y Twitter (@SarAusten) son buenos modos de encontrarme si queréis contarme vuestra historia para demostrar a los ignorantes que sois personas tan válidas como el resto.
Debido a la terminología utilizada en la «entrevista», las palabras que puedan generar confusión aparecen en cursiva, con su explicación al final de la página. Saludos].

Pregunta. A ti no te molesta que te llame tú, ¿no?
Respuesta.  No.

Si adoras las sartenes o los panes,
lo siento, no eres pansexual. 
P. ¿Por qué no? Según mi opinión, la única forma de demostrar respeto a las personas es así, mostrándoles respeto. Conozco a algún que otro que puede decir cosas como «Usted es un hijo de puta», lo que no tiene ningún sentido. Prefiero tratar a las personas como se merecen, y como todas son iguales a mí, y yo soy yo, pues ellas serán ellas, y tú serás tú. Pero si quieres que te llame de usted, pues lo haré.
R. En este caso trátame de tú; lo digo porque nos conocemos.

P. Estoy de acuerdo. Mis ideas son raras. Perdona que empiece tan directamente. ¿Cuáles son las barbaridades que te han dicho por ser pansexual?
R. Me molesta especialmente eso que dicen de que nos «follamos a animales y niños», no callan. También afirman que lo hacemos con objetos y plantas. Y, como no, con panes. En inglés, además, «pan» es sartén, por lo tanto, panes y sartenes. Me han preguntado que si me puedo enamorar de las sartenes. Va en serio.

P. Sé que existen personas que lo hacen con animales, eso es «bestialismo». Con objetos muchas, no creo que los vibradores vayan mal en ventas. Niños es pederastia, plantas no tengo noticia. Eso de los panes y las sartenes ya es un poco surrealista. No saben que la etimología viene del griego. En fin, ¿del cero al diez, cuánto te molestan las confusiones?
R. Que confundan orientación sexual con parafilias me saca de quicio. De todos modos, algunas confusiones me molestan más o menos: aún puedo vivir con lo de los panes y las sartenes, pero rechazo lo de los niños y los animales. Lo de las plantas no lo concibo muy bien.

P. El argumento de que los homosexuales, bisexuales o pansexuales son pederastas es muy utilizado contra el colectivo LGBT, aunque estos no tienen nada que ver y rechazan tal conducta. Y hablando de las siglas de LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales), ¿no te da la impresión de que falta alguna letra?
R. El argumento de que todos los no heterosexuales son pederastas lo utiliza mi abuelo. Cree que ser homosexual es ser pederasta. En cuanto aparece una noticia de abuso a menores, culpa a los gays. Y como todos los argumentos contra la comunidad LGBT, no tiene base alguna. Es igual que lo de «si dejamos casarse a las parejas del mismo sexo, ¿lo siguiente qué es, que puedan casarse con su perro?». ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?
En cuanto a lo de las siglas, hay algunas personas a las que les molesta más que a otras, y consideran que «LGBT» es un «término paraguas» que proviene del inglés y que engloba a los no heterosexuales y a los no cisgéneros. Incluso algunas personas del colectivo dicen que si añadimos más siglas podríamos incluir la P de Pansexual, Q de Queer, I de Intersexual, etc., pero así confundiríamos tanto a la gente que se acabarían perdiendo. Hay personas no heterosexuales que no se sienten representadas por las siglas aunque su sexualidad, género y/o sexo concuerde con ellas. A mí no me importa, me considero parte de la comunidad aunque no esté en las siglas. Lo que me enfurece es que haya gente del colectivo que defiende que no existen los pansexuales.

P. Eso me recuerda al argumento de que los bisexuales no existen, que son solo «una etapa» y que eres homosexual o heterosexual. ¿Qué opinas sobre eso?
R. La sexualidad no es cosa de «elegir», ni mucho menos entre el blanco y negro; hay una escala de grises y con el tiempo vas descubriendo en qué parte de dicha escala estás. Un buen ejemplo es la escala de Alfred C. Kinsey, que mide el porcentaje de heterosexualidad u homosexualidad en las personas. El 0 es heterosexualidad solamente, mientras que el 6 es homosexualidad. Eso deja 5 grados distintos de bisexualidad en el espectro.

P. Si la gente no acepta tan siquiera que haya diversos grados dentro de la bisexualidad, no creo que entiendan bien que puedan existir los pansexuales (o que incluso este término sea válido para la bisexualidad). ¿Intentas explicárselo?
R. Voy a darte el ejemplo que le di a un familiar cercano. Me contó que entiende la bisexualidad, pues te pueden gustar los hombres y las mujeres. Lo que no entendía es cómo me podía gustar una persona que no era ninguna de las dos cosas o ambas a la vez, hermafrodita, transexual (hay transexuales que se consideran hombres o mujeres, que quede claro, y para mí son lo que se consideran), nada de ello o que no se identifica con un género. No entendía cómo me podía gustar una persona independientemente de su identidad de género o sexo biológico. Entonces le dije:
«A mí me gustan las oreos», lo que entendió. Después afirmé que «me gustan las tartas», lo que también aceptó. Finalmente le dije que además de esas dos cosas, también me encantan las tartas de oreo. Me miró con cara de flipado. Pero de todos modos creo que lo pilló.
También circula un ejemplo muy bueno por Tumblr sobre los bisexuales. La persona del post daba el ejemplo de una rana (que ya sabes que tanto se sumergen en agua como van por tierra). Afirmó que cuando una rana salta de la tierra al agua la gente no le grita cosas como «¡Qué egoísta eres, decídete por una cosa, no puedes tener las dos!». A las ranas simplemente les gusta lo que les gusta, y hay que tratar a los bisexuales como a las ranas, con respeto. Sé amable con ranas y bisexuales. Y con ranas bisexuales.
Eso sí, los pansexuales existimos y no nos «gusta follar de todo». Cuando salí del armario es lo que me dijo una persona: «no puedes ser pansexual porque eso no existe; ¿o acaso te gusta follar de todo? ¿No?». Me hizo dudar. Pero me informé mejor y aquí estoy, explicándote las diferencias.

P. Seguramente no lo entienden porque la sociedad nos ha hecho creer que solamente hay hombres de nacimiento que se sienten hombres y mujeres de nacimiento que se sienten mujeres (cisgéneros). Sin embargo, la escala de blanco y negro no funciona.
R. El problema es que para muchas personas los transexuales, los hermafroditas, los que no se consideran ni hombre ni mujer, los que se consideran las dos cosas o no son cisgénero no existen y/o no merecen amor. Hay gente que no entiende que puedas sentirte atraídos por ellos o amarlos. Yo lo que no entiendo es cómo se puede pensar que hay ciertas personas que no pueden ser amadas.

P. ¿Qué es lo que opina tu familia sobre tu orientación?
R. Mi madre no lo entiende. De hecho me preguntó si estaba segura, como si yo no me conociera lo suficiente como para saber lo que me gusta y lo que no. Sentí mucha presión cuando rompí con mi pareja del sexo opuesto, pues estuvo diciendo durante varios meses que era una pena porque hacíamos buena pareja, que éramos muy monos juntos, que él era un buen chaval y me quería mucho… Pero la verdad es que simplemente no éramos felices juntos. Ella era incapaz de ver más allá. Cuando empecé a salir con una persona de género fluido y decidí contárselo, cambió la forma en la que me miraba. Cuando yo intentaba explicarle que es solo una sexualidad y que estaba realmente feliz con esa persona, era como si estuviera en shock, como si asintiera y hablara sin estar ahí, diciendo que me quería igual, que no pasaba nada, que no importaba. Sin embargo, mi hermana me contó que la llamó llorando preguntando que qué había hecho mal al criarme para que saliera así. Mi hermana empezó a descojonarse y se lo contó a mi sobrina, que empezó a descojonarse también y gritó que no había hecho nada mal, que era algo totalmente natural, porque el amor es natural. Qué lista es mi sobrina.
Mi madre ya me ha dicho que tengo un pensamiento demasiado extremo por decir algo tan simple como que me parece ridículo que se obligue a las niñas a vestirse de rosa y a los niños de azul, sin que esos colores se puedan intercambiar, solamente por el hecho de que se hubiera establecido como norma.

P. Por lo tanto entiendo que la creencia de que los pansexuales no existen se debe a que la sociedad ha establecido límites que realmente no existen entre hombres y mujeres.
R. Entre hombres y mujeres y femenino y masculino, sí. Y no tengo ninguna duda de que esos límites llevan al sexismo. No puedes educar a un niño obligándole a que reprima su parte femenina, pues todas las personas tienen su parte masculina y femenina. Se obliga a los niños a acatar ciertos estándares de masculinidad usando como insulto atributos supuestamente femeninos, como «ser una niñita/nenaza» al no ser bueno en el deporte, mostrar las emociones al llorar, tener un gusto por las flores o el color rosa, tener buena relación con la madre o tener más amigas que amigos. Y olvídate de llevar faldas. El sexismo no ayuda a nadie, independientemente del género y sexo, eso es obvio.

P. ¿Alguna sugerencia para los pansexuales del mundo?
R. Sí. La siguiente vez que te pregunten que si te puedes enamorar de un pan, míralos con total seriedad y di que sí.

Las definiciones de Wikipedia (orden alfabético):
Cisgénero: término social aplicado a aquellas personas que poseen determinada identidad de género concordante con los papeles sociales que son asignados al género asignado de determinada persona (alineamiento entre identidad de género, género asignado y comportamiento acorde a este). [http://es.wikipedia.org/wiki/Cisg%C3%A9nero]
El género fluido establece periodos de transición en los que se identifica como un género y otros periodos en los que se identifica como otro, normalmente en una identidad transformista. El género fluido no es determinado por la presencia de determinadas características sexuales o por la orientación sexual, sino por una conformidad en la identidad de género. [http://es.wikipedia.org/wiki/Genderqueer#G.C3.A9nero_fluido].
Intersexual: anomalía orgánica por la cual un individuo presenta discrepancia entre su sexo y sus genitales, poseyendo por tanto características genéticas y fenotípicas propias de varón y de mujer, en grado variable. [http://es.wikipedia.org/wiki/Intersexualidad].
Parafilia: patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra cosa o actividad que lo acompaña. Ejemplo: sadomasoquismo, voyeurismo. [http://es.wikipedia.org/wiki/Parafilia]
Queer: término global para designar las minorías sexuales que no son heterosexuales, heteronormadas o de género binario. [http://es.wikipedia.org/wiki/Queer]
Transexualidad: es una situación que define la convicción por la cual una persona se identifica con el sexo opuesto a su sexo biológico, por lo que desea un cuerpo acorde con su identidad y vivir y ser aceptado como una persona del sexo al que siente pertenecer. [http://es.wikipedia.org/wiki/Transexualidad]

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